Nuestra Historia
Nosotros
Nuestra Historia
Misión Monte Líbano Antigua es una obra establecida bajo la guía de Dios y bajo la autoridad eclesial de la Iglesia Monte Líbano de Alvaton, Kentucky. A través de una visita providencial a la ciudad de Antigua Guatemala, el pastor Mike Reid, junto con los hermanos Mateo Clark, Jay Snoody y otros siervos, tuvieron un encuentro dirigido por Dios con el hermano José Daniel Bran. En obediencia al Espíritu Santo y al llamado de la Gran Comisión, nació esta misión con el propósito de proclamar el Evangelio de salvación en Jesucristo y formar discípulos con una fe genuina y con salvación de corazón. Hoy, continuamos sirviendo en la hermosa ciudad de Antigua Guatemala y sus alrededores, compartiendo el mensaje de esperanza y transformación que solo Cristo puede ofrecer cuando un corazón se rinde a Él.
Lo Que Creemos
Creemos en la Salvación de corazón y por convicción de pecados.
Creemos en un bautismo Bíblico para membresía, previo a testimonio de salvación.
Creemos en Jesús como cabeza y fundador de la iglesia.
Creemos en un gobierno congregacional.
Creemos que Dios nos llama a Predicar y Enseñar Su Palabra.
Creemos que al ser Salvos tenemos la seguridad de una vida eterna con Cristo en el cielo.
Tenemos dos ordenanzas: Bautismo y Cena del Señor.
Procuramos en todo tiempo la guía del Espíritu Santo en nuestra vida.
La Biblia la Palabra de Dios, es el único manual autoritario para guiar nuestras vidas. No contiene errores.
Nuestra autoridad eclesial fue dada por Cristo a los 12 y estos a la iglesia primitiva y posteriormente a la iglesia fiel que no se unió al universalismo y por eso fueron mártires de la fe, hasta llegar a Monte Libano Kentucky y a nosotros a Guatemala.
No venimos de la reforma protestante, no somos Evangélicos, ni Cristianos genéricos, sino Salvos con un tiempo, lugar y testimonio de salvación.
No creemos en el universalismo de la iglesia, cada miembro se compromete a trabajar en el campo laboral que el Señor le ponga en su corazón; así decide hacerse miembro de nuestra congregación.
El pastorado y el diaconado fue dado para los hombres únicamente.







